¿Por qué Andrés Lima cerró el Refugio para Víctimas de Violencia Doméstica?

Lamentablemente un nuevo femicidio golpea a nuestro país y pone en debate la necesidad de adoptar medidas urgentes para combatir está situación. Salto fue el primer departamento del interior del país que se adelantó a la problemática y habilitó un Refugio para Víctimas de Violencia Doméstica.

Fue el entonces intendente Germán Coutinho que en el inicio de su gestión convocó a todas las autoridades departamentales para poner en práctica un paquete de medidas que permitan salvar la vida de las víctimas de este flagelo.

Coutinho se reunió con las autoridades del Poder Judicial, Jefatura de Policía, Ministerio de Salud Pública, Ministerio de Desarrollo Social e instituciones varias.

El ex intendente dejó funcionando el primer refugio para víctimas de violencia de género. Lo que representó un gran paso en materia de prevención y asistencia en el país. Es más, muchos departamento llegaron hasta Salto para copiar la idea.

Pero todo se terminó cuando llegó al gobierno el actual intendente Andrés Lima. Con el aval del Frente Amplio en Salto, ya que nada dijo hasta la fecha, Lima cerró el hogar habilitado por el gobierno anterior.

Después de que Coutinho reclamará públicamente en varias ocasiones la inmediata apertura de dicho hogar, la actual administración se vio obligada a tomar algunas medidas aunque nada volvió a ser igual. Incluso a pasar a manos de otros el funcionamiento de dicho refugio o improvisar su gestión.

Nada explica la falta de sensibilidad de un gobierno que va contra el resto del mundo . Mientras todos adoptan medidas , Lima y el Frente Amplio de Salto dejaron sin funcionar un refugio que fue ejemplo en el país.

Con ese refugio ya cerrado Salto se vio golpeado por un tremendo caso de femicidio que además le costó la vida a un efectivo policial. Hoy la policía tiene más de 60 efectivos destinados a la custodia de víctimas de Violencia Doméstica. Cuan distinta sería la realidad si Salto recupera lo que estaba bien.

Lima y su egoísmo de terminar con todo lo que en Salto funcione bien. Todo por un simple revanchismo, al menos esa es la sensación que nos deja. Triste

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