Tal como lo había anunciado días atrás, el intendente de Salto Andrés Lima firmó las habilitaciones necesarias a nivel departamental para instalar el puerto de barcazas al norte de la represa de Salto Grande. Posteriormente, se trasladó hasta el lugar donde se construirá el muelle, junto a integrantes del grupo inversor y referentes de los medios de comunicación locales, a efectos de dar a conocer detalles a la población.

«Procedimos a dar los permisos, de cara a una inversión privada muy importante para el desarrollo del departamento y la región como lo es el puerto de barcazas», señaló Lima en la oportunidad, y agregó que «esta es la región del país donde menos inversión hay y por tanto, cuando aparece una propuesta de este tipo, tratamos de acompañar, generar las condiciones y brindar el apoyo para que pueda llevarse adelante. Hoy estamos en un momento óptimo, a la salida de la pandemia, en el que hay varias propuestas planteadas, como algunos proyectos de barrios residenciales que pasarán a la Junta Departamental».

En tal sentido, Lima explicó que el ordenamiento territorial del departamento, plasmado en el Plan Director, prevé áreas de desarrollo. Y eso habilitó a la Intendencia, en este caso, a dar la autorización para construir el puerto sin pasar por la Junta.

El intendente aprovechó la visita al lugar para agradecer al grupo inversor por haber visualizado a Salto como un lugar atractivo. «Si bien estamos a 500 kilómetros de la capital, esto es una señal más de que podemos apostar al desarrollo. El departamento precisa trabajo, inversión, y creemos que tenemos que acompañar el proyecto y darle la mayor difusión, porque estamos convencidos de que el capital atrae al capital», enfatizó el intendente.

MANTENIMIENTO DE LA CAMINERÍA

Una de las condiciones que puso la Intendencia, informó Lima, fue que la puesta a punto y el mantenimiento de la caminería corresponda al grupo inversor, «en la medida en que habrá un movimiento muy grande de tránsito pesado. Seguramente al principio se requerirá una inversión importante, pero luego será mantenimiento. Si en el futuro las condiciones económicas de la Intendencia lo permiten, entonces podríamos disponer de recursos para esos efectos».

MÁS DE 10 MILLONES DE DÓLARES

Desde el grupo inversor, Ignacio Cujó dijo que ahora se podrá pasar al proyecto ejecutivo y detalló que «la primera etapa, la construcción del muelle, lleva entre 10 y 12 meses, por lo que en el correr de 2023 podría estar operativo. La obra puede llegar a ocupar entre 80 y 100 personas en su pico máximo, con un promedio de 50, pero a su vez derrama en el entorno. Las barcazas cargan entre 1.500 y 2 mil toneladas, y el muelle está diseñado para que pasen 60 mil toneladas por año, más 1.500 contenedores. Son barcazas con un calado de medio metro, y el proyecto está diseñado para que la cabecera del muelle siempre tenga tres metros de agua».

En cuanto a la inversión, sin contar el predio que ya es del grupo, esta ronda los 10 millones de dólares en su primera etapa, y en etapas posteriores puede llegar a 18. «En paralelo al desarrollo de las obras, otra parte del grupo trabajará en negociar y generar contratos para el uso del muelle, para traer granos del norte. Y hay mucha expectativa tanto donde se originan los productos como en destino», señaló Cujó.

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